Los niñ@s altamente sensibles son especialmente reactivos al entorno en el que se desarrollan, pudiendo obtener más beneficios cuando el entorno es favorable y quedando más afectados de forma negativa cuando el entorno no es favorable en comparación con los niñ@s que no son altamente sensible. (Aaron et al., 2005; Pluess y Belsky, 2009)

Por eso es importante que los padres sepamos si nuestr@ hij@ posee este rasgo de alta sensibilidad o sensibilidad del procesamiento sensorial (SPS) que supone una mayor sensibilidad del Sistema Nervioso Central.

Las características de la Alta Sensibilidad son:

  1. Profundidad de procesamiento: Análisis profundo de los pensamientos y tendencia a dar vueltas sobre ellos. Se traduce en una posible tardanza a la hora de responder, mayor conciencia de las consecuencias de sus actos, reflexiones más profundas, pausa antes de entrar en situaciones nuevas o con gente desconocida, mayor conciencia de los riesgos, lenguaje y sentido del humor por encima de sus edad, preocupación por temas transcendentales
  2. Intensidad emocional y empatía: Intensidad en la vivencia de las emociones, tanto las positivas como las negativas, sin que sea una consecuencia de una mala experiencia, Facilidad para leer y atender los estados emocionales de los demás. Preocupación por temas de desigualdades e injusticias. Pueden llegar a poseer un sentido muy profundo de la justicia.
  3. Sensibilidad a las sutilezas y detalles: Percibe pequeños detallesen imágenes o en sonidos, olores, sabores o texturas. Umbral del dolor bajo. Se percatan rápidamente si hay algún cambio en habitaciones, lugares o ropa de la gente.
  4. Sobre-estimulación y saturación: Pueden llegar a sobresaturarse o sobre-estimularse en ambientes cargados de estímulos y/o con mucha gente. Pueden llegar a aislarse o a evitar ciertas situaciones. Necesidad de descansar más. Pueden necesitar apartarse y estar recogidos y tranquilos.

No todos l@s niñ@s cumpliran todas las características explicadas ya que este rasgo interacciona con otros rasgos  y también con el contexto,  cada uno expresará su personalidad de un modo distinto. Lo  que si que se ha demostrado científicamente es que hay una mayor sensibilidad del SNC al trabajar de forma diferente diferentes zonas cerebrales.

Desde BEAT os recomendamos que podáis aprender a reconocer como se expresa el rasgo en vuestr@ hij@, saber si tu también posees el rasgo o qué miembro de la familia lo posee (es un rasgo hereditario), y ponerlo en conocimiento de los adultos que lo acompañan en su educación y cuidado (escuela y familia).